A principio de los 80, un grupo de jóvenes decidimos actuar desde nuestras convicciones sin organización política detrás. Esto en un barrio mediatizado por los partidos no era fácil. Además no dejábamos a nadie capitalizar nuestra actuación. Llegamos a este punto de poner nuestro cuerpo en la lucha por la cultura, el deporte y la acción social, como se ve en la foto, a servidor y M. Medinilla. En este tiempo tomamos un antiguo instituto de la Diputación y abrimos Biblioteca pública y Casa de la cultura. Hicimos quincenas culturales, juegos florales, teatro, y mucho deporte.
Tuvimos cierta oposición, el secretario del PCE, viendo nuestro despliegue, y nuestra independencia, llegó a decir estos son unos “iluminados”.
La acción llegó a la prensa. Nueva Andalucía, periódico de la transición nos dedicó un reportaje de Domingo. Bajo el lema por la unidad de la juventud vivimos aquel momento de expansión y compromiso.
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